- Puedo ser divertido si quieres, o pensativo, listo o supersticioso, valiente, incluso bailarín. Seré lo que quieras. Dime lo que quieres y lo seré por ti.- Eres tonto.- Lo podría ser.
+¿Por qué dices que estás obsesionada?
- Porque no puedo dejar de pensar en él ni un puto segundo.
+ Eso no es obsesión.
- ¿Ah, no? ¿Entonces qué es, listo?
+ Amor.